Gimnasio de Novela  04/03/10

Entre al gimnasio, por mi falta de condición física, por que no he tenido nada que hacer en casa desde que me quede sin trabajo y la inoportuna aparición de un pantalón que no cerró al probármelo.

Ingrese sin la menor intención de socializar, pero el humano es un ser social y tuve que dejar de lado esa gran idea, llegue pensando en encontrar un gimnasio lleno de gente haciendo aerobics, Pilates y esas cosas raras que hacen y hacemos las mujeres, creo -_-U…, pero para mi sorpresa solo estaba yo, me tope con el instructor de defensa personal (25 años), me explico varias cosas y me dio una clase gratis, después me encontré a la instructora floja (23 años), pero debo decir que mi primera impresión sobre ella, fue muy mala, al igual que la de su esposo el instructor bobo (23 años).

Me hice amiga del instructor de defensa, y me platico de su vida,(si te cuenta algo de su vida personal deprimente, es tu amigo, no es así…), de su novia y esas cosas raras que platican los hombres, cuando una mujer los deja para andar con otro y salir embarazada (dolidos, dolidos, dolidos…).

Los primeros días todo anduvo bien, anduvo, por que la relación de la instructora floja y el instructor bobo parecía mal, por una “amiga-clienta” que llegó y platicaba de mas con el; bueno ahí el problema era de tres y realmente no me interesaba.

Pero luego ingreso una nueva instructora, una de tóner (24 años),  una gran amiga de la instructora floja, amiga de toda la vida, compartieron problemas y esas cosas cursis de amigas.

Uuuuuu, eeeeeee… (Sonidos de una persona diciéndole a otra, orales te gusta, u son novios…), eso fue lo que le dije al instructor de defensa, por que de repente se volvieron muy amiguitos y el entraba a la clase de ella y hacia aeróbicos con ella, uuuuuu, eeeeeee, y ella entrenaba un rato con el defensa personal y cuando iban al área de pesas hacían el trabajo juntos.

Entonces el ilustre instructor de defensa me pregunto que como debía ser con una mujer y esas cosas… pero me dijo una historia de la pobre instructora: -Esta saliendo de una depresión por que rompió con su novio hace cuatro meses, de una relación de 5 años- y le dije con toda la sinceridad de mi corazón -Búscate otra-

Bueno para no hacer el cuento más largo, el instructor de defensa encontró a la instructora de toner abrazadita al instructor bobo, uuuuuu, Según el no estaba enojado ni celoso, para nada (que le crea su abuelita) Pero el instructor bobo salió algo pálido, mientras que la instructora de toner salió roja, casi huyendo de la escena del crimen, e inmediatamente empezó a hacer su rutina diaria.

El instructor de defensa “platico” con el instructor bobo, mientras yo “practicaba” mis patadas giratorias voladoras :P, para empezar el instructor de defensa mide como 1.65, (en comparación conmigo esta bajito), es “esponjosito”, (por no decir rellenito) pero esta macizo, y el instructor bobo mide como 1.80, es güero, y  “tiene” un “cuerpo de tentación” (Según el, solo esta flaco y hace pesas, buuuu que chafa… ), entonces el bien intencionado instructor de defensa le dijo –Oyes no es que me meta pero estas casado-, entonces el increíblemente listo instructor bobo (por no decir hueco y estúpido), le dijo –Pues no me importa que me hayas visto, por que tu estas feo, estas gordo y nunca tendrías oportunidad con una chica guapa- (no entiendo que tiene que ver, pero es lo que dijo el instructor bobo).

Pobrecito instructor de defensa, como que se sintió mal…

Me fui al área de toner, y AHÍ, si ahí, se encontraba la instructora de toner que vio al instructor de defensa y se puso apenada, parecía que quería esconderse debajo de los aparatos; se miraron a los ojos y ni se hablaron, la instructora de toner se oculto bajo su gorra y el instructor de defensa huyó de la sala. (Ñoños)

Luego cuando el instructor de defensa ya se iba, la instructora de toner (esto es un refrito), le dijo con gran ternura –por que no me hablas, ya no me vas a hablar- y el “sentimental” instructor de defensa le dijo –no, si…- , yo solo me quede ahí, viendo como ambos la caga… se equivocaban con gran sincronización.

-Bueno bye- dijo ella colocándose aquellas pesas en las piernas

-Bueno bye- dijo el mientras salía, entonces lo jale y le dije, -Despídete bien-

-Pero ella…-

-DESPIDETE- dije sonriendo y hablando entre dientes.

Se despidieron extrañamente y luego el salió, y ella la miro alejarse, con aquella mirada de vergüenza y tristeza, algo así como que depre.

Bueno, en fin, el día de hoy la instructora de tóner llamo para decir que no volvería al gimnasio, que por que “no le gusta dar clases” (nah, bien que se divertía), la verdad es que dejo al instructor bobo para que su amiga fuera feliz, PERO, la instructora floja se enteró y le armo santo tango y berrinche, lo bueno es que solo estaba el instructor de defensa, el raro ese que hace pesas y yo.

Se pelearon un buen rato, pero al final ella decidió perdonarlo por tercera vez, (O lo ama mucho o es excesivamente estúpida)

Bueno lamentablemente para mi todo quedo ahí, pero para ellos estuvo bien, aunque el instructor de defensa aun piensa en la instructora de toner y el instructor bobo ya le hecho el ojo a otra clienta. Espero allá más historia, romance y acción, para que pueda seguir escribiendo sus anécdotas. 😛

 

 

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