El juicio que yo impongo :v

Ayer 7 de Mayo de 2019, (2 años, 2 meses y tantos días después de que corrieran a todos), fue mi audiencia confesional, nuestra cita era a las 12:30 y la audiencia testimonial sería a la 1:30, pero por extraños motivos burocráticos-administrativos, se movieron, casi hora y media.

Pero la audiencia confesional, que es aquella donde mi jefe dice si me conoce o no, pues adivinen cual fue la sorpresa, (Bueno, ya sabíamos que iba a pasar), que precisamente dijo que no me conocía, que nunca trabajé para ellos, y que nunca me habían conocido, era de esperarse, ya que realmente quien quiere pagar cuando es una mala persona, (Culero).

Y mi audiencia testimonial, de que llevo testigos que aseguren que trabajé para ellos, se desplazó para el 3 de Julio de este año, llevó 2 años peleando para hacer valer mis derechos como trabajador, y 2 años esperando a que ellos cumplan con sus obligaciones como empleadores, el que era nuestro jefe directo, ante la ley, aclaro, no paraba de mirarnos, pero continuaba diciendo que no nos conocía, y una y otra vez, nos miraba, pero lo ignoramos, tal vez intentaba intimidarnos, o quería hablar con nosotras y arreglar todo por fuera, pero ya que dijo que no nos conocía, pues dejamos que la abogada lo resolviera.

Peeeeeeeero, al estar dentro de la sala de audiencias, se hizo mención de su Mamá con su abogado que, para no provocar que sea quemada, por que yo soy una persona respetuosa y con muchos valores, la mencionaremos como María E; estaba en busca de nuevo personal, y me quedé pensando si realmente era correcto para mí, no mostrar a otros sobre la forma en que tratan al personal, si no había alguna manera de advertirles que valoraran su trabajo, o de amenazarlos para que respeten a la gente, pero ya que se sienten intocables ya que María E. Trabaja en Rotary, entonces solo quiero compartir esta captura de su Facebook, para que si van a aplicar en este empleo, tengan en cuenta el carácter volátil y agresivo, y sobre todo el acoso hacía las mujeres por parte del Señor Rabo verde que es esposo de María E.

Necesitamos respetarnos y valorarnos como profesionales, sabemos lo que hacemos y aunque estemos a prueba es necesario que se nos retribuya por nuestros desempeño, cobren lo que es, porque, mientras ustedes malbaratan su trabajo, hay otros como la de aquí arriba que lo vende al doble o triple.

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