Pensamientos

Nunca termine de leer ese libro, no porque fuera malo o aburrido, o que yo fuera de aquellos que no terminan nada nunca, aunque muchas veces los había dejado a la mitad o solo se empolvaban bajo otros libros.

No termine, ni mi comic, ni este bendito libro, no me excuso, pero cada vez, que me sentaba plácidamente, lo sujetaba entre mis manos y abría la tapa, tan delicada de tonos rojos, con vivos vinos en espirales, que viajaban sobre la tapa, de arriba a abajo y de regreso, creando formas hipnóticas, tan sutiles que engañaban al ojo haciéndolo parecer un tono rojo plano, la admiraba un rato, sintiéndolo levemente, y cuando lo abría, y leía detenidamente sus palabras, estás desbordaban de mi cabeza, creando nuevas y magnificas ideas.

Sujetaba la hoja, y bajo mis pies aparecía aquel escenario lleno de arena, completamente desértico, oscuro y frio, una escena que se repetía incansablemente en mi cabeza, y ese, era mío, mi tan ansiado mundo.

Vagaba dentro de él, sujetando el libro en mis manos, lo exploraba, mirando las antiguas ruinas que crearon mis recuerdos, los inexplorados pueblos que fueron abandonos por mis pensamientos, intentaba recordar, que había sucedido ahí, quienes habían habitado aquel lugar, cual fue el precio por abandonarlo todo, y continuaba vagando, encontrando aún más ruinas, escombros de viejas guerras, de imperios abandonados, mi increíble mundo, intentaba recordar cómo había nacido, como apareció en mi cabeza, después de todo, ahí estaba, y yo sujetaba un libro que me hacía recordar mi mundo.

Pero al poco rato, se desvanecía, debajo de mí, y me perdía ahora en las palabras de la página siguiente, olvidando mi mundo, abandonándolo.

Pero no era solo el libro el que me recordaba a mi glorioso universo, había música hermosa, cuando me sentaba a escucharla, mi mundo comenzaba a aparecer, tarareaba levemente, la arena nuevamente desbordaba por debajo de mi lengua, se amontonaba, bajo mis pies, trayendo el viento, y la noche, se extendía presurosamente, sonreí, todo aquello que era mi mundo, las tenues luces del cielo, bailaban levemente, y mis pies, perdían sus ataduras, y podían sentir la arena, bajo ellos, caminé, por tanto tiempo, en algún momento comencé a flaquear, pero lo gozaba, amaba mi mundo, imperfecto, injusto y cruel, llegué a las ruinas de una tierra olvidada, se aparecía ante mí, mostrándome su antigua belleza, recordando levemente algunas ideas, memorias que parecían fantasmas, traspasan las ruinas, las sombras de sus habitantes tintineaban, de vez en cuando, recordaba sus voces, sus historias, repasaba el lugar, como si hubiera habido algo diferente ahí, como si hubiera cambiado de golpe, aunque era claro que no era cierto.

Los olvidé, como olvidé todos mis sueños y metas, sometido en este mundo, para ser funcional y productivo, dejé de soñar, de inventar, dejé de estar vivo.

Me sorprendí nuevamente, escuchando la música, mirando atentamente el vacío de la pared, anhelaba tanto reconstruir mi mundo, pero no había tenido el tiempo que yo deseaba.

Continúe con mi día, en la terrible vida que me había tocado, era como si alguien, igual me hubiese creado en su mente, pero luego me descartó, abandonándome a mi suerte, aunque, muchas veces ocurrían cosas buenas, detestaba este mundo.

Detestaba despertar por la mañana, odiaba ir a trabajar, ver gente hipócrita, hablar con mentirosos, y fingir creer sus mentiras, la necesidad absurda de hablar con otros, no me gustaba, solo quería mirar el cielo al atardecer, saborear el viento, sentir la lluvia en mis manos, sentir la arena, mirar el infinito cielo, moviéndose en lo alto, arrastrándome suavemente

-Mónica, el número dos-, las palabras resonaban dentro de mi cabeza, no se referían a mí, pero podía sentirlas muy dentro, el televisor sonaba por sí solo, y para sí mismo, era el acompañamiento perfecto, siempre tenía algo que decir, a veces estúpido, otras veces, interesante, aunque siempre era lo mismo, repetido una y otra vez, con diferentes nombres, con formas similares, la misma historia contada sin descanso.

Miré el reloj, era hora de salir de casa, trabajar, estudiar, servir, era hora de todo, menos de vivir, comí lo poco que quedaba, me acerqué a la puerta, sujete la perilla, girándola levemente, y respiré profundamente, abrí la puerta levemente, y todo se iluminó, la luz del sol cegaba cruelmente, avance fuera, mezclándome con la Gente, observando el absurdo ir y venir, hablando entre ellos, mirando alrededor, perdidos, como si ellos también buscasen su propio mundo.

Me preguntaba, si algunos ya habían tenido su propio universo y renunciaron a él, o les fue arrebatado de tal manera, que no paraban de pensarlo y por ello sollozaban sus almas, mirando absortos el mundo de otros, de aquellos pocos valientes que lograron construirlos y mantenerlos vivos.

Estaba perdido, en mi cabeza, camine un poco y observé a un hombre, sentado en la banqueta, cubierto de suciedad, balbuceaba sin parar, insultando y maldiciendo, otro pobre que había perdido la miserable cordura, o tal vez había abandonado su cuerpo para viajar. –Podría yo ser él…-, dije para mí, mirándolo fijamente, me miró, sonrió, asintiendo.

Parpadeé, y ahí estaba nuevamente, la arena se veía más fina, se extendía frente a mí, pero a lo lejos, había árboles, y pasto, una extraña forma sobresalía de entre los bosques, alcé mi mirada, era un palacio, uno enorme, uno que había construido en algún punto, pero no para mí, aquel bosque, eran sus enormes jardines, se notaban recién podados, algo bufaba detrás de mí, me giré, era el océano chocando contra los riscos, tronaba fuertemente, intentando escalar por las orillas, el inmenso mar azul, trepando torpemente por las rocas blanquecinas, susurrándome, – ¿Dónde…? -, observé alrededor, a lo lejos una caravana pequeña avanzaba por la arena, como si su camino fuera hacía ese enorme palacio.

– ¿No puedo moverme…? -, di un paso, me tambaleaba, di otro paso, mis pies se sentían pesados, me detuve un momento, -Recuerdo…-, me incliné, un recuerdo intentaba mostrarse en mi cabeza, una memoria olvidada, podía notar como la caravana lograba llegar al enorme palacio, pero todo se desvaneció en un instante.

– Espera ¡¿QUÉ HACES AHÍ?! -, aquel hombre gritaba agitando sus manos, mirándome fijamente.

Desvíe mi mirada rápidamente, caminando velozmente, por un momento me sentí extraño, andando sin parar, chocando con la gente, escuche el ruido de la ciudad, la gente hablando por teléfono, riendo falsamente, el rugir de los motores, el mugido de las vacas, las carretas siendo haladas por las fuertes pisadas de los caballos.

Alcé la vista, la ciudad se movía histéricamente, miraba a las personas avanzar, rebasándome y luego girando para lanzar una mirada desdeñable, -Deja de soñar despierto-, dije para mí, golpeando mis mejillas, -Concéntrate-.

Otra Super Inútil MINI Guía

1.- Recuerda, TODOS SON TUS ENEMIGOS

El primer y más importante punto es que todos son tus enemigos, todos los hombres, amigos, compañeros de trabajo, empleados, jefes, compañeros en la universidad, señores de tiendas o mercados, incluso supermercados, vigilantes, policías, conductor de taxi, uber, didi, el chofer del autobús, conocidos en Facebook, o twitter, cualquiera puede ser un cómplice, violador o asesino, cualquier mujer que sea tu compañeras de habitación, amigas, compañera de la escuela, compañera del trabajo, empleada, jefa, compañera de la universidad, señora de la tienda, mercados, incluso supermercados, vigilantes, policías, conocidas en Facebook, o twitter, conductora de taxi, uber, didi, chofer’a’ del autobús, cualquiera puede ser cómplice, violadora o asesina.

No puedes fiarte de nadie, a menos que lleves conociéndolo años (Y eso), siempre lleva crédito en tu móvil, siempre, NADIE TE VA A AYUDAR, la gente tiene tanto miedo de meterse, que te dejarán morir sola.

2.- Cuando camines sola por la calle siempre estate pendiente, puedes escuchar música, pero debes voltear siempre detrás de ti, alrededor de ti, mirar hacia las ventanas y puertas de las casas, siempre pendiente.

3.- Cuando haya una casa o negocio con la puerta abierta en una calle sola o de noche, y ya sea horario de cerrar, o tu instinto te dice algo, o sientas algo raro, aléjate, cruza la calle y vigila alrededor de ti, podrían jalarte dentro si no pones atención.

4.- Cuando vayas sola por la calle, siempre aléjate de las esquinas o cerradas, cabinas, casetas, autos abandonados, baja de la banqueta o camina por la calle cuando estés lejos sube nuevamente a la banqueta.

5.- Cuando veas una automóvil estacionado con gente dentro, cruza la calle, evita el auto.

6.- Cuando veas un auto con la puerta abierta, o con la cajuela abierta, cruza la calle o cambia tu ruta, podrían jalarte dentro del auto o de la cajuela, evita por completo el tramo, si tu casa está cera refúgiate en una tienda donde haya algún conocido o mucha gente, o en una tienda grande de autoservicio y acércate a un vigilante, pero que todos te vean que estás ahí.

7.- Si hay un auto con música y de 1 a 5 hombres parados sin hacer nada, regresa por donde viniste, y contacta a la policía, más vale una falsa alarma que no aparecer o aparecer muerta y violada.

8.- Si es obligatorio que pases por esa calle, y no queda de otra, vigílalos, obsérvalos detenidamente, pero intentando no ser vista, camina rápido, lejos de ellos, aunque sea a media calle, procura poner atención, siempre pendiente de tu alrededor.

9.- Cuando camines sola por la banqueta y alguien vaya pasar a tu lado, procura mantener 1 metro de distancia, son 70 que es la medida aproximada de un brazo y unos 30 centímetros si se inclina e intentan jalarte.

10.- Cuando camines y alguien vienen detrás de ti, aléjate el metro y déjalo pasar, que se vaya, pero si notas que se detiene más adelante, cruza la calle y míralo discretamente a ver si te sigue con su mirada, si continúa siguiéndote cambia a otra calle, y mueve tu ruta, pero siempre reportándote con tus seres queridos.

10.- Si continúa siguiéndote avanza a zonas donde haya más gente, si es imposible, hacer lo anterior, camina más rápido, si sientes miedo busca algún lugar donde refugiarte o toca el timbre de algún conocido.

11.- Si la ruta es nueva para ti, o no vives en la zona, busca zonas abiertas donde transite mucha gente, cerca de escuelas, o donde el transito sea bastante constante.

12.- Procura siempre avisar cuál es tu rumbo y que ruta tomarás, si cuando vas avanzando hay gente o no, debes reportarte, por tu seguridad, no por tu vida personal.

13.- Si peleaste con un familiar, o hay problemas en casa, acude a asociaciones que te ayuden, o con familiares que deseen escucharte, no te quedes sola, pero fíjate donde te metes.

14.- En la escuela o trabajo, no aceptes los regalos de nadie, sobre todo si son regalos donde intentan chantajearte para iniciar una relación, es mejor no tomar los regalos y negarlos, a que después intenten obligarte a una relación, si no quieres nada con esas personas, di NO desde el inicio, no aceptes favores, mucho menos dinero.

15.- Si tu amigo te invita a algún lado, y sabes la intención, niégate desde el inicio.

16.- Si te invitan a cenar y al final te llevan a un bar, niégate y busca regresar a casa, si se ofrece a llevarte, cuidado, busca un uber o taxi que no esté cerca de la zona, para evitar alguna trampa.

17.- Si quiere obligarte a ir con él a algún lado, niégate, grita “Fuego”, la gente no atenderá un auxilio, pero saldrán a ver dónde está el fuego.

18.- Si sabes que le gustas, y a ti no el, déjalo claro, NO quiero nada contigo, y procura tener una relación más fría.

19.- Si tu amigo se molesta de tus otros amigos, o incluso del chavo que quiere contigo, detente y déjale claro que es un amigo, NO tu pareja y corta de tajo la relación de “amistad”.

20.- Si es tu amigo, velará por tu felicidad, sobre todo si realmente te ama, si en algún momento él te dice que tu novio es posesivo o agresivo, detente a pensarlo, evalúalo y habla con alguien de mucha confianza.

21.- Nadie tiene derecho a decirte que hacer, como hacerlo y como ser, menos el Novio, nadie vale la pena lo suficiente como para que te autocensures y dejes de vivir tu vida.

22.- Si tu novio te insulta, te agrede, o te castiga el dinero, déjalo, no es un hombre es un monstruo al final terminará mal.

23.- Cuando saludes a colegas del trabajo evita el contacto como los abrazos, extiende tu mano con fuerza, mostrando que no debe acercarse más, solo agitar tu mano en modo de respeto.

24.- No dejes que los compañeros de trabajos hagan tu trabajo solo porque quieren andar contigo, no te aproveches de los buenos sentimientos.

25.- Jamás le cuentes a todos, todo lo que haces, horarios, cursos, talleres, clases, solo lo esencial para llevar una relación laboral agradable y respetuosa.

26.- Nunca te quedes hasta tarde trabajando con “Él jefe”, ni aunque te diga que es tu obligación o responsabilidad, por lo menos deben quedarse 2 mujeres y 2 hombres.

27.- El jefe no tienen derecho a tocarte o abrazarte, es tu empleador, no un amigo, busca su beneficio, no el tuyo.

28.- Si tu jefe te insinúa algo, córtalo de tajo, No quiero nada con usted, si sufres amenazas, denúncialo y exhíbelo, le tienen más miedo a la represión social que a la ley.

29.- Si tu jefe te sujete e intenta jalarte, golpéalo, NO tengas miedo, va a ser peor si no te defiendes.

30.- Si sufres alguna agresión, denúncialo, primero ve al hospital y expón tu caso alguien recabará toda la información, pide que llamen a la policía, y sobre todo interpón una denuncia, NO LO DEJES PASAR, EL LO OLVIDARÁ y se lo hará a alguien más, TÚ no serás la misma.

31.- Cuando vayas en el transporte público siempre ve pendiente de quien sube y quien baja, obsérvalos detenidamente, vigila tu espacio, y sobre todo, si sientes algo raro dentro de tu pecho al ver a alguno.

32.- Si alguien te toca morbosa mente en el autobús grita con toda tu fuerza, extiende tu mano como si fuera un hacha, golpea debajo de la barbilla justo en el cuello, y luego exhíbelos, no te quedes callada.

33.- Jamás te quedas solo en el transporte, si notas que el autobús está casi vació, muévete al frente del lado contrario del chófer, si notas que cambia la ruta, marca a la policía y fíjate donde estás, lo que hay cerca, si pasaste por algún lugar reconocido o fácil de ubicar.

34.- Si notas que el chófer y su asistente son los únicos, vigílalos constantemente, ten a la mano algo con que defenderte.

35.- Si te sientes insegura y con miedo, bájate cuando veas una tienda de autoservicio, o cuando veas una zona con mucha gente, busca donde refugiarte y marca a algún familiar, o a todos tus familiares, pero comunícate y busca una forma segura de ir a casa, si no hay forma, llama una patrulla, y que te atienda una mujer policía, no importa si es paranoia, primero segura y demente… que muerta.

36.- Si tienes miedo acércate con cualquier grupo de mujeres que veas y expón tu situación, pero siempre se precavida con lo que dices y lo que haces, y sobre todo donde estés.

37.- El mayor instrumento de supervivencia es el instinto. (Y un arma, gas pimienta, cuchillo, cutter, lápiz, lapicero)

38.- Jamás culpes a un inocente, solo por TU condición de mujer, para sacar provecho de alguna situación, por gente como tú, a las mujeres que si les pasa, no les creen.

Fin.

…Por ahora.