Un trabajo de Novela… Ira Parte 2

-Pero si te estoy poniendo un cacho de vinil aquí para que no la cagues-

-Es que lo confundí…-

Ira contenida, frustración, tiempo perdido, material desperdiciado, ahora si podía decir que me salió lo “GABRIELA”, que es mi segundo nombre que no me gusta porque a pesar de ser “fuerte”, es útil para sobrenombres, el nombre heredado de primogénito en primogénito, varón, me tocó a mi, bueno, ese es harina de otro costal, -¿A ver si este es el que pedí, porque me pones el otro?-

-Es que no había del otro-

-¿Y porque no pediste más?-

-Ese no es mi trabajo…-, bueno independientemente de si era su trabajo o no, me puse furiosa, le grité, cosas que ya no recuerdo, me quejé por su incompetencia, y después me regañaron porque era mi responsabilidad, pero si había ese material, solo que lo cortaron mal y lo desperdiciaron.

Una de mis grandes habilidades es reciclar todo el material posible, intentando ahorra la merma, o el material que se eche a perder, me gustan los procesos óptimos que no dejen vacío para errores, pero cuando al personal le vale, no se puede hacer mucho.

La persona encargada de ese trabajo siempre tendía a alargar sus plazos y su desempeño, a pesar de ser muy bueno, en ocasiones dejaba mucho que desear, mucho, se le hizo fácil faltar dos días, la regresaron a su casa el día que se presentó, y ahora yo tenía que encargarme de la producción de material, según yo no habría problema, podría controlar más el material y los proyectos, aunque se me cargaría la mano, y los materiales tardarían más en fabricarse, pero debía y sobre todo podía, pero al final ella ya no volvió, en cambio yo no faltaba aunque estuviera enferma, llegaba a mi hora y me ibs un poco más tarde,  me había vuelto workholica (Adicta al trabajo, loca, como sea es igual de triste…)

Para ello, la amante en el taller del jefe, le exigió al jefe que debía acompañarla a ver a un cliente para el cual fabricaría la nomenclatura para una universidad en puebla, (BUAP, si ven unas en C.U. que son del área de Ingeniería química, yo las diseñé, hice el photshopeado, ayudé a armarlas, y a instalarlas… FIQ1-8 Fotos, manden fotos :D), se me exigió asistir con zapatillas y vestido, pero yo no usaba tacones, fue horrible, aparte de que soy alta, una leve esclerosis en la rodilla derecha, es hiper dolorosa, HIPER, con tacones, pero aún así accedí, mi jefa, (Ahora amiga), me maquilló, fuimos a la junta con el cliente, después hicimos un recabado de información directamente en la institución, camine una hora y ya no sentía los pies, pero lo hice, hice todo el desarrollo del material, revisé la cantidad de material necesario, tipografía, color, y envié el diseño.

El proyecto fue autorizado, y fuimos a realizar la labor de instalación, un sábado a las 3 de la tarde cuando mi hora de salida era precisamente esa, pero no había material, las letras no estaban lista, no se hicieron con pintura horneada y estaba mal el canto, (Es el ancho de la letra 3D), mal, todo mal, estaba nuevamente furiosa, yo debía estar en casa con mi familia, se suspendió ese día y llegue a las 7 a casa, cansada y regañada.

Me movieron temporalmente de las oficinas de la empresa, al taller de la amante, solo para fabricar el material, debía verificar el tamaño del canto, que las letras NO estuvieran en espejo, (Porque ya habían armado 4 juegos al revés, incluyendo el 2 ), yo debía supervisar todo, 10 personas bajo mi cargo, no era lo que yo quería, pero fue cuando me di cuenta de que si quería que algo se hiciera bien, tendría que exigirlo.

Comenzamos a realizar las instalaciones, el primer día llegué a las 8, pero salí a las 10 de la noche, el segundo día fue igual, el tercero, el cuarto, así hasta llegar a 2 semanas y media, (Considerando los sábados hasta las 3 y los domingos no trabajaba) pregunté por mis horas extras, se rieron de mí, las excusa fue que las horas extras se acumulaban para faltas injustificadas, mi jefa abogó por mí, que yo nunca faltaba, pero no, no me iban a pagar horas extras, eso no estaba a discusión. (“Notese” que la empresa que compró las letras a la amante del jefe no tienen nada que ver).

Pedí un aumento al notar que tenía más trabajo, y necesidades, la escuela de mi hij@, manutención y todo eso, se quedaba todo el día con mi mamá, yo pasaba por ella, ya bien tarde y debía trasladarme, todavía, a mi casa, me dijeron que NO, porque no era profesional, “REALLY?”, yo era más que profesional, (Disculparán mi arrogancia), realizaba trabajo que no me correspondía, o que más bien no me pagaban, horarios extenuantes, medias hora de comida, sin descanso, incluso soñaba que trabajaba.

Un día estaba utilizando una Docucolor, al no poder con el material el chistoso del jefe se le hizo fácil ir y querer agárrame las nalgas, le puse un hasta aquí, y lo reporté directamente con mi jefa, mi jefa se enojó y le reclamó, pero el jefe cambió de actitud hacía mí.

Se me exigió el diseño y la fabricación de unas credenciales para el taller de la amante, pero así como me llamaron, así llegaron por las credenciales, a penas me estaba acomodando para terminar los archivos, cuando el jefe comenzó a gritar, me dijo PENDEJA, ERES UNA PENDEJA, me fui a la otra oficina a terminar, no podía perder el tiempo escuchando sus pendejadas, terminé el material, ero no me dieron ni tiempo de revisar nombres, ni fotos, fue casi un parpadeo, luego dijo ERES UNA INUTIL, PENDEJA, CHINGA TU MADRE, (Si sus jefes les hablan así, grabenlos y ALV), tomo todo y se fue.

Me sentí mal, muy mal, le comenté a mi esposo, el dijo que dejara el trabajo, pero yo lo necesitaba, más por salud mental que por dinero, pero ¿Si todo el tiempo era tratado como un NO profesional que hacía ahí?, orgullo.

Continuamos con nuestro trabajo, seguimos cotizando, diseñando, fabricando, instalando material, se continuó como si nada hubiera pasado, pero comenzaron a exigirme más, más, mas gritos, mas insultos, más trabajo, cambios en el horario, menos tiempo de comida, llegada mas temprano, salida hasta que el material se terminara.

Así que pedí vacaciones, nuevamente se rieron, que si no podía me fuera, fue humillante, sabía que no era imprescindible, pero me sentía tan mal de que solo me consideraran desecho a pesar de todo el trabajo y personal que les habíamos ahorrado.

Así que tome las vacaciones, le hablé a mi jefA y le dije voy a tomar esta semana como mi tiempo extra de faltas injustificadas, me tomé una semana, una para pensar las cosas, para decidir, para reflexionar.

Pero el área de producción no paraba de llamar, el área de cotizaciones no paraba de llamar, y me di cuenta de que no era imprescindible, yo realmente hacía algo de valor ahí, era PROFESIONAL, con todas sus letras.

Accedí a una cita con mi jefa y le puse las cosas claras, no me importaba que me pagara menos, pero entraría como siempre y saldría a las 3, tiempo para ir por mi hija y tener tiempo con ella…

Y aceptó.

 

 

Un Trabajo de Novela… La oportunidad Parte 1

Pues, resultó que me conseguí un trabajo en un Compañia de material Gráfico en donde creí que podría crecer, debo decir que en ese año de trabajo, aprendí que YO, (Con tooooda la arrogancia y el ego posible) soy muy buena, (Cosa que siempre me ha dicho mi amado esposo), se trabajar bajo presión, tengo habilidades muy buenas, creo que soy buena utilizando programas de diseño, puedo asistir instalaciones, e incluso fabricar y elaborar material.

La situación fue, que mi Jefe un incompetente viejo rabo verde, hijo de Doña Jenny, (A la cual conocía desde años), era un patán, pinche mono culero y ogt, pero para que comprendan mi punto de vista lo describiré como una larga y aburrida Novela… y dice…

Hoy 15 de Febrero de 2017 será el último intento para ver si me contratan en esa empresa, está cerca de mi casa, y puedo checar los horarios, ya me encontraba desesperada, 4 años sin trabajo, la maternidad, el quiebre de mi negocio por mi falta de fuerza e incapacidad para tolerar la frustración, y mi alta incompetencia para manejar al personal, fueron los detonantes de mi actual estado de ansiedad, depresión y mi sistemático sentido de “NO SE QUE HACER CON MI VIDA, NO SIRVO PARA NADA”.

No tiendo a arreglarme, quiero que la gente me considere buena por mi desempeño, por mis capacidades profesionales y mi vibrante y retorcida personalidad, pero para una empresa de ese “calibre” (IMAGINARIO), solo me delineé los ojos y me enchiné las pestañas, llegué por tercera vez, con mi aburrido curriculum en mano,  la chica que me atendió me miró de arriba a abajo, recibió mi curriculum y me dijo “Déjame que lo revise el gerente y te hablamos”, el pensamiento que me asaltó fue “Ya valió pura M…”, caminé regreso a casa, pensante, aún con la música deprimente de siempre, me marcaron y me dijeron que si estaba cerca, que solicitaban una entrevista, regresé rápidamente, me dejaron pasara a las oficinas, ya no parecía el mismo lugar desde dentro, oscuro, tétrico, aburrido, desorganizado, pero lo ansiaba, necesitaba el trabajo.

La chica que me atendió me dijo que si podía venir más arreglada, que me esperaba en 20 minutos, regresé a casa, me cambié, con lo “mejor” que tenía, como dije, prefería mi personalidad a un disfraz de profesional, pero accedí, me marcó después de 15 minutos diciendo que si sabía conducir y si tenía licencia, a lo que dije “Si, claro”, cuando regresé me pidió que la llevara a recoger material y a visitar a uno de sus clientes.

Accedí a llevarla por el material, pero en mi caso, por un evento completamente irrelevante, (En donde por cierto implica un tubo, un golpe en la cabeza, hospitalización y muy poca perdida de memoria de corto plazo o el olvido de como escribir ciertas letras o números…) me era múy difícil ubicar por calles a los clientes, pero aún así logramos llegar a nuestro destino… con vida.

La situación fue que ese día se me presentó como auxiliar administrativa, al fin había conseguido el trabajo, pero noooooo, no era un trabajo, era un sistema de esclavos donde el jefe podía mangonearte si no no te pagaba, podía interferir en tus horarios, en tu tiempos de pago, no te daban IMSS, ni ninguna prestación y olvídense de las horas extras, pero quise seguir siendo optimista, aprendería todo lo que se pudiera.

La jefa de diseño, por cierto mucho menor que yo, andaba con el hijo del dueño, quien siempre era una molestia, cuando se le pegaba la gana, asistía a la oficina exigiendo que le hiciera un trabajo urgente, tendía a gritarte y a tronarte los dedos, pero para mi esa actitud era fácilmente respodida por un “PERDÓN ¿QUÉ?” junto a una perfecta mirada de madre, eso siempre funcionaba.

La diseñadora comenzó a descuidar sus puesto, poniendo en problemas al área administrativa, y al área de producción, entonces, como no era suficiente el trabajo que realizaba como auxiliar, instalador y cotizador, debía también resolver los problemas de diseño, ordenes de trabajo y producción, incluso realizar los trabajos del hijo del dueño.

Era mucho trabajo, lo acepto, a veces llegaba a casa solo a dormir, descuide a mi familia, por un trabajo, incluso me descuide a mí, pero el hecho de lograr cumplir mis metas, enfrentarme a circunstancias que estaban fuera de mis manos y a pesar de todo salir airoso, era impresionante mente satisfactorio.

Todo el personal eran mujeres, porque lo que decía el jefe era, “Es más fácil mantener orden donde hay puras mujeres y de paso echarte un taco de ojo”, (En algunas ocasiones me enteraba del personal que se prestaba para otras prácticas con el dueño) pero el personal no soportaba a la diseñadora, (Este tipo de situaciones siempre se suscitan en cualquier empresa…) era incompetente, estúpida, cobarde y sobre todo, huevona, (floja), NO ACEPTABA LA RESPONSABILIDAD DE SUS ERRORES, pero que se esperaba de alguien así, el personal en la tienda, (Un pequeño local de publicidad e impresión digital) comenzó a renunciar, así que como auxiliar de diseño pasé a jefe de tienda, era muy difícil, cansado, extenuante, pero ahí estaba yo, atendiendo clientes de tienda, armando lonas, invitaciones, extrañas etiquetas con recubrimiento, y cumpliendo mis deberes como auxiliar administrativa, era un reto, que debía cumplir, pero después de dos meses la tienda no generaba, y fue cerrada, despidiendo a las encargadas.

La empresa siguió funcionando como siempre, pero el desempeño, el compromiso y la responsabilidad de la diseñadora , dejaban mucho que desear, había instalaciones de materiales, donde las medidas de la diseñadora y sus “diseños” no coincidían con el material original, ya en ese momento, comenzamos a arreglar los errores de la supuesta jefa de producción, teniendo que hablar con los clientes intentando extender los plazos de entrega para poder dar soluciones y aparte llevar todo el papeleo de las licitaciones del hijo del dueño, que ni siquiera sabía pronunciar el nombre de los clientes.

Para Agosto de 2017, el hijo del dueño me exigió una tabla comparativa, como la verdad yo tenía demasiado trabajo, la hice mal, APROPÓSITO, con toda la maldad posible, con saña, se lo conté a mi jefa directa y me dijo que porque , que nos íbamos a meter en un problema, le dije con toda la sinceridad, NO PUEDO HACER DOS COSAS O HAGO LO DEL PENDEJO ESE O HAGO MI TRABAJO, así que ella se enfrentó al dueño.

Tuvimos una junta con el hijo del dueño, mi jefe, el área de producción, la diseñadora, no paraba de llorar, porque ella no podía con el peso de ser Jefe de diseño y producción, le explicó la situación y la diseñadora fue movida de su cargo, al cual ya nunca llegaba, yo subí a jefe de producción y diseño y ella, como ella quería, solo estaba con el hijo del dueño, yendo a desayunos formales, banquetes y esas cosas que hacía los juniors, y llevando todo lo que el necesitaba… ahora me tocaba a mi manejar personal, un reto bastante difícil para mí.

Me es difícil comunicar mis ideas y sentimiento de manera optima, al igual que expresar mi enojo, ira o descontento contra alguien, al ver que producción no realizaba bien su trabajo, que pasaban de largo mis indicaciones, sentía enojó, pero no podía expresarlo de forma adecuada, hasta que solo un error de color fue la gota que derramó el vaso.